Seguimos avanzando, con los pies en la tierra y la mirada en el futuro

Daniel Villafranca
En 2019 empezamos a recorrer un camino que, aunque lleno de desafíos, nos ha dado
grandes satisfacciones y aprendizajes. Comprendimos que, para transformar ciudades,
primero era necesario transformar nuestra cultura organizacional.
En ese entonces, nuestra conversación sobre sostenibilidad apenas comenzaba:
estábamos dando los primeros pasos para sensibilizar a nuestros equipos y entender que
la sostenibilidad iba mucho más allá del tema ambiental; implicaba repensar nuestra
forma de hacer negocios, de relacionarnos y de generar valor.
Los avances que recoge nuestro Reporte Estratégico 2024 hablan por sí solos. Este
reporte nos permite generar datos para tomar mejores decisiones y comparar el
desempeño año con año, y eso es inteligencia de negocio. Pero más allá de los números,
reflejan el esfuerzo de cientos de personas que creen, como yo, que transformar las
ciudades en lugares más inclusivos, verdes y resilientes no solo es posible, sino urgente.
En construcción, logramos valorizar el 74 % de los residuos, alineados con nuestras
estrategias de economía circular, muy por encima de la media mundial de valorización de
6,9%.
Además, culminamos un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) en un proyecto constructivo,
para identificar las fuentes principales de emisiones desde su diseño. También medimos
la huella hídrica comparativa de tres tipos de proyectos en construcción y llevamos a
cabo evaluaciones de riesgo climático y movilidad sostenible en etapas de diseño.
En proyectos operativos, duplicamos el porcentaje valorizado respecto al año base:
pasamos de un 20,55 % en 2022 a un 42,71% en 2024, gestionando los residuos de más
de mil inquilinos.
La eficiencia de nuestros edificios también avanzó: redujimos el consumo eléctrico por
metro cuadrado en un 4% y el consumo de agua en un 27%; y, quizás lo más
importante, una cultura que apuesta por la mejora continua, con humildad y sin perder de
vista lo que aún nos queda por hacer.
Sabemos que ninguna empresa es 100 % sostenible, pero sí tenemos la convicción de
que cada acción suma en el esfuerzo por construir ciudades mejores.
Por eso, nuestro compromiso con las comunidades que nos rodean se fortaleció este año
con más de 2.100 horas de voluntariado y la ejecución de iniciativas como 146 ferias
de emprendimientos, giras vocacionales que beneficiaron a más de 150 jóvenes, y
eventos culturales que ofrecieron espacios recreativos para cientos de personas.
Uno de los hitos más emocionantes fue la inauguración del primer tramo de Rutas
Naturbanas Escazú, dentro de Avenida Escazú: 170 metros lineales de bosque urbano
que integran 4.480 plantas y árboles nativos, zona de juegos, espacio artístico y
mobiliario pensado para el descanso y la conexión con la naturaleza. También finalizamos
el Plan Maestro conceptual de mejora del Parque Metropolitano La Sabana, un
proyecto colaborativo que reafirma nuestra visión de ciudad.
En lo interno, 14.422 horas de formación, aumento de los puestos de liderazgo
ocupados por mujeres, así como la reducción del 24% en el índice de
accidentabilidad, muestran que el bienestar de nuestra gente es un pilar central de
nuestra gestión.
Desde la gobernanza, implementamos un nuevo Código de Gobierno Corporativo,
auditamos el 100% de nuestros proyectos operativos, y consolidamos la atención al
cliente, con una tasa de resolución del 99% en las solicitudes recibidas durante el año.
Además, nuestro patrimonio creció en $895 millones, reflejando una gestión estratégica
y financieramente sólida.
Y también fuimos reconocidos: Aleste obtuvo el Urban Habitat Award 2024 – Award of
Excellence por su integración ejemplar entre naturaleza, movilidad peatonal y calidad de
vida urbana. Y por tercer año consecutivo, la Cámara Costarricense de la Construcción
nos otorgó el Premio de Construcción Sostenible en la categoría empresa.
Pero más allá de los premios y las métricas, lo realmente nos mueve es saber que
estamos poniendo a las personas, a las comunidades y al planeta en el centro de nuestra
toma de decisiones.
Lo que comenzó con sesiones de educación, hoy se traduce en un compromiso
transversal, donde todas las personas colaboradoras de Portafolio Inmobiliario entienden
que la sostenibilidad implica integrar lo ambiental, lo social y lo de gobernanza en cada
acción que ejecutamos para construir mejores ciudades.





